proscar canada buy prednisone online lasix canada buy cialis online delivery usa abilify without prescription doxycycline without prescription amitriptyline no prescription topamax without prescription Online Vipps Pharmacy amitriptyline canada buy strattera without prescription buy aricept online canadian diflucan

Antes de intentar darle un enfoque un poco más clínico a las siguientes entradas que escriba, tenía que hacer esta reflexión en voz alta, surgida de una conversación con un paciente hace unas semanas.

Resulta que el hombre tiene un familiar fisioterapeuta y osteópata trabajando en otra ciudad, a la que le estuvo hablando de mí y de lo que bien que le iba (llevo atendiéndolo 8 años de todas las lesiones que le van apareciendo). Por lo visto, la respuesta de la buena compañera fue, en esencia: «¿es osteópata? Si no lo es no te fíes». Ahí lo llevas. Según parece, a la muchacha le han convencido de que todo el que no haga osteopatía no es buen fisioterapeuta. O lo que es lo mismo, que todos los fisios no osteópatas hacemos churriterapia.

Y el problema es que es un mal extendido entre los posibles usuarios de nuestros servicios. Hay tanto centro de fisioterapia dando un servicio de mala calidad que la gente empieza a asociar la marca fisioterapia con el tratamiento «en serie» de muchas clínicas y la marca osteopatía, Poyet, inducción miofascial… con calidad, porque «al menos me tocan».

En la charla con mi paciente, el hombre sacó a colación justo ese argumento: «yo es que nunca había estado en un fisio que personalizara la atención y se preocupara como tú». Y de ahí surgió la típica charla de cuánto se cobra por una sesión si atiendes a usuarios a través de aseguradoras (por cierto, @carcasor, ¿y ese cartel, va o no va?). Y continué diciendo que es indigno tener que trabajar por esos precios, pero que se establecen de forma unilateral y que no es tan fácil como podría parecer plantarse y dejar de tratar pacientes procedentes de aseguradoras mientras no suban los honorarios.

Pero tengo que decir que el hombre dio con la clave. Si conseguimos unos honorarios dignos de parte de las compañías, ¿estarían las clínicas dispuestas a elevar la calidad de su atención, o se seguiría haciendo el mismo trabajo? A pesar de que el único propietario que conozco de primera mano sé que sí lo haría, me temo que la respuesta mayoritaria es que se seguiría haciendo exactamente el mismo tipo de fisioterapia, y que los pacientes seguirían percibiéndola como la «terapia mala», la de «todo a cien». Porque no olvidemos que hay grandes clínicas que se están enriqueciendo, y mucho, con esa baja calidad asistencial.

Y creo que es hora de que dejemos de tirarnos piedras sobre nuestro propio tejado, porque si nos desprestigiamos unos a otros, el paciente acaba hecho un lío con tanta contradicción, y si damos baja calidad asistencial directamente desprestrigiamos nuestra profesión, y lo primero tenemos que hacer es asentar la marca FISIOTERAPIA en la sociedad, porque ahora mismo ésta aún no sabe distinguir, en muchas ocasiones, la diferencia entre un quiromasajista de un fisioterapeuta, y lo tendrá mucho más difícil si además tenemos osteópatas, poyetistas,  y demás etiquetas, anteponiendo esa nomenclatura y olvidándose de que son fisioterapeutas.

Espero vuestras opiniones.

14 Comentarios

    • Anonymous

      Hola compañeros! Interesante debate, uno de nuestros muchos problemas hoy en día (a mi entender), es la «competitividad» , la falta de unión y de práctica basada en la evidencia. Tenemos muchos campos de actuación y de formas de tratamiento. Las pocas guías de práctica clínica publicadas estas desactualizadas, deberiamos de unir conocimientos y que nuestra práctica se basará en la evidencia. Sabemos que ninguna técnica es «milagrosa» y que tampoco somos capaces de «resolver» todos los problemas. Si somos humildes y nos trabajamos apoyandonos en evidencias, quizás todos nos tendrían más en cuenta y nuestro trabajo sería mejor valorado y mejor remunerado.

      reply
    • INMACULADA-FISIOSFERA

      Buenas tardes, mi nombre es Inmaculada y también ejerzo de forma autónoma la formación de fisioterapeuta. Coincido en casi todo lo que dices en tu artículo que he leído en la última revista del Colegio, y también coincido con el que fue mi profesor durante la carrera, D. Miguel Múñoz Cruzado.
      Yo trabajo con algunas compañías y el trato a mis pacientes es el mismo que a un privado, si no no les atendería, ellos pagan religiosamente un seguro y somos nosotros los que tendríamos que «negociar» con dichas compañías. Yo creo que los colegios profesionales, más concretamente el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España, es la institución que debería sopesar esa valoración negativa que algunos pacientes tienen de la Fisioterapia al ser tratados en serie y sentarse con los responsables de los cuadros médicos de las aseguradoras e intentar llegar a un equilibrio favorable para todos.
      Nuestra profesión es vocacional y una terapéutica muy eficaz en todas las especialidades médicas, esperando que algún día lleguen nuestras propias especialidades…
      Saludos.

      reply
    • Miguel Muñoz-Cruzado y Barba

      En otro orden de cosas, estimado compañero, permíteme que te muestra mi descontento con el uso del término “fisio”; en este sentido, hemos de tener en cuenta que no podemos apropiarnos de esa denominación, pues perfectamente podrían denominarse así otros profesionales como, por ejemplo, los fisiólogos, sin que pudiéramos saber a qué profesión nos estanos refiriendo cuando decimos los fisios. El término “fisio”, usado coloquialmente sobre todo en el mundo del deporte, no debe ser utilizado por nosotros y menos en un escrito. Si pretendemos, como bien dices en tu artículo, que la sociedad nos conozca, comencemos por denominarnos correctamente fisioterapeutas.
      Por último, permíteme aprovechar este escrito por si a aquella persona con nuestra misma titulación (que me niego a considerar compañera), que ha puesto en tela de juicio tus actuaciones profesionales debido a que tú, fisioterapeuta, no tienes el apellido de osteópata, le da por leerlo:
      Hace ya muchos años que, tanto en el ámbito universitario, en el que desarrollo mi cometido profesional, como en el ambiente colegial, en el que tuve el honor de servir como miembro de la Junta de Gobierno del ICPFA, he expresado hasta la saciedad la necesidad de la creación de las especialidades en Fisioterapia. Pero no nos corresponde a nosotros promulgar una ley de especialidades, sino que, a tenor de lo establecido en el artículo 16.1 de la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias, “corresponde al Gobierno, a propuesta de los Ministerios de Educación, Cultura y Deporte y de Sanidad y Consumo, previo informe de la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud, del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud y de la organización u organizaciones colegiales que correspondan, el establecimiento de los títulos de Especialistas en Ciencias de la Salud, así como su supresión o cambio de denominación” (sic). De ello se deduce, estimado Javier, que hasta que hasta la creación de las especialidades a que haya lugar, todos los fisioterapeutas somos nada más y nada menos que eso: f i s i o t e r a p e u t a s, debiendo tener mucho cuidado los que “alegremente” se autodenominan especialistas, pues, según el artículo 17.3 de la misma Ley, “…la posesión del título de especialista será necesaria para utilizar de modo expreso la denominación de especialista, para ejercer la profesión con tal carácter y para ocupar puestos de trabajo con tal denominación en centros y establecimientos públicos y privados” (sic), por lo que, si no existen especialidades, está absolutamente prohibido denominarse especialista.
      Termino, mi estimado compañero, aplaudiendo ese tu interés por nuestra profesión, que no negocio, pues la palabra profesión (latín Professionis = creencia), alude a la acción y al resultado de profesar, entendido como manifestar una creencia religiosa, un sentimiento…, de tal manera que en la tradición judeo-cristiana la palabra profesión estuvo vinculada a lo religioso. Me resulta reconfortante constatar que, a pesar del materialismo imperante en nuestra sociedad, existen fisioterapeutas en los que, como tú, podré confiar los cuidados de mi vejez.
      Prof. Dr. Miguel Muñoz-Cruzado y Barba

      reply
    • Miguel Muñoz-Cruzado y Barba

      Tras leer con detenimiento tu escrito titulado “Tirando piedras… sin esconder la mano”, aparecido en la Revista Fisioterapia Andaluza, no tengo por menos que mostrarte mi más profundo sentimiento de repulsa a algunas de las aseveraciones que haces en cuanto a la dependencia de la calidad asistencial de los fisioterapeutas según los pacientes sean privados o pertenecientes a compañías aseguradoras.
      Aunque ya hace tiempo que un desgraciado accidente me apartó de la asistencia, durante más de 30 años tuve centro propio de Fisioterapia en el que la única diferencia en el trato a los pacientes era la que lógicamente establecía el tipo de patología a tratar; es decir, nunca se tuvo en cuenta la pertenencia de los pacientes a compañías aseguradoras o mutuas de accidentes ni siquiera para establecer un horario diferente que para los privados.
      En aquellos años en los que estudié Fisioterapia, nuestra profesión tenía un enorme carácter vocacional, algo que he intentado trasladar a las distintas promociones de Fisioterapeutas a cuya formación he colaborado durante muchos años. Me niego a pensar que un fisioterapeuta es capaz de omitir una actuación, ni siquiera practicarla menos tiempo del que correspondiera, en función de que los euros a percibir fueran más o menos.
      Si un fisioterapeuta acepta atender a los pacientes de aseguradoras por honorarios insuficientes, desde el punto de vista ético no puede disminuir la calidad de sus actuaciones condenando a los usuarios a la cronicidad de su dolencia o, cuando menos, a alargar su tiempo de curación. El paciente tiene derecho a un tratamiento correcto, por lo que si el fisioterapeuta considera que si el precio que se le paga no es el justo, tiene solo dos posibilidades de actuar: una, dar su tratamiento absolutamente correcto por el precio que él libremente aceptó y, dos, dejar de atender a los pacientes de la compañía en cuestión.
      La clave puede estar en dar siempre una asistencia de la máxima calidad a todos los pacientes; de esta forma, el fisioterapeuta se estará acreditando como un magnífico profesional y serán el tiempo y su buen hacer profesional los que le provean de tal cantidad de pacientes privados que pueda plantarse ante las aseguradoras exigiéndoles unos honorarios dignos por sus actuaciones. (Sigue)

      reply
      • FisioStacruz

        Muchas gracias Miguel por participar.

        Pues serías el primero que lo hace así 100%, y trata igual a pacientes «privados» que «de mutuas». Yo, como bien dices, elegí, porque tuve la oportunidad, no trabajar con compañías aseguradoras. Pero no todos tienen esa oportunidad, y entiendo que hay muchos condicionantes que entran en juego y que pueden impedir esa decisión.
        Obviando el tema que menciono también: hay clínicas que se lucran, y mucho, con tratamientos mediocres, y que no les interesa cambiar por mucho que eso perjudique a su profesión.

        reply
    • PHISIOS: OSTEOPATÍA EN LINARES

      Hola Javi, antetodo felicidades por la entrada…Me ha encantado!!! Soy David, de zerapi. Yo me siento muy isio…y esa Marca me gusta… También soy osteópata C.O., y he de reconocer que durante los 3 primeros años de osteopatía pequé pensando y comentando a pacientes que «yo no era como esos fisios que ponen aparatos»… y sigo pensándolo, pero ya no como «osteópata» sino como Fisio… Creo que el problema no redica en los Osteópatas… la Marca «Fisioterapia – Fisioterapeuta» se la ha cargado el propio fisio que poco a poco se fue «acomodando» y dejando actuar a las «máquinas» convirtiéndose en un simple «auxiliar»… Todavía hay hoy fisios con 35 años que no han hecho ni un simple curso después de finalizar la carrera… total «me va bien con lo que hago»… No podemos culpar a otros de nuestras responsabilidades… Somos muy pocos los fisios 2.0, que solemos coincidir en que somos fisios que nos gustan asistir a cursos con un cierto rigor o criterio científico…pero reconozcamos que somos 1 de cada 50 fisios…por la parte corta. Poco a poco va creciendo el número de fisios Hand On-Off…poco a poco los pacientes se dan cuenta de que hay fisios que funcionan sin aparatos y sin crujir…(como es mi caso actual)… El cambio no se consigue criticando o machancando a un sector de la fisioterapia…se logra compartiendo, enseñando y comunicando, como hacemos por ejemplo los fisios con Blog. Un abrazote enorme!!!…

      reply
    • antonio

      @Carlos

      Si estás en lo cierto, es una auténtica pena, además de un fraude a los que se matriculan, ya que supongo que no dejarán de ser intrusos, y a los que ya hemos terminado, ya que forman a intrusos en técnicas que aquí en España sólo debe realizar el Fisioterapeuta.

      Está claro que los despachos están hechos para ganar dinero, y les da igual la profesión.

      Un saludo y encantado Carlos

      reply
    • antonio

      Tienes razón Javi. Considero que podemos estar más o menos de acuerdo con unas técnicas u otras y depende de qué caso, pero es inadmisible la crítica gratuita a otro profesional, que aunque ella no quiera tiene su misma titulación, porque sólo conseguirá el desprestigio de la profesión.

      Me gusta como suena lo de la marca FISIOTERAPIA. Necesitamos más marketing, positivamente hablando puesto que no vendemos nada, para que la gente nos conozca de verdad y nos deje de ver como masajistas o como curanderos, o simplemente no sepa lo que somos.

      reply
    • antonio

      Buenas tardes,

      Creo que esta chica demuestra que es tan mala persona cono profesional. Tuve un caso parecido en el que una compañera cercana iba diciendo que mi consulta era de masajistas. No me conoce de nada, pero es como intenta ganarse a los pacientes… Prefiero ni debatir con ella, porque los mismos pacientes se darán cuenta de que ofrece muy poco quien malgasta su tiempo hablando de los demás.

      Por otro lado, no sé que escuelas darán osteopatía a gente que no sea fisio, pero desde luego que en la que yo estudié sólo aceptan fisios….

      Soy de la opinión de que todo osteópata debe ser fisio, pero cada fisio debe escoger su método de tratamiento, y no tiene por que ser la osteopatía. El mejor método es aquel con el que el profesional se sienta seguro.

      Ojalá algún día las compañías nos escuchen y entiendan que un mejor tratamiento les saldrá más barato a medio y largo plazo.

      Buena entrada Javi, o al menos buen tema de debate.

      Un ssludo

      reply
      • FisioStacruz

        Gracias por comentar Antonio. Efectivamente no me parece un buen sistema de ganarse a los pacientes desprestigiar a los demás, pero no me preocupa por mí, que los pacientes ya me conocen y saben de mi dedicación, sino como digo por el perjuicio que le provoca a la profesión, que también es la suya.

        reply
      • Carlos

        @Antonio
        Yo también pensaba como tú, pero ahora mismo sólo tienes que explorar algunas webs y hacer un par de llamadas haciéndote pasar por farmacéutico y te matricularán gustosos en primero de osteopatía. 5 años de matrículas es mucha pasta, no vamos a ponernos quisquillosos con los requisitos, deben pensar…

        @Javi
        No quería dar la sensación de volver a aquel debate. Iba por el lado de que ya se paga más a los fisios, pero en concepto de sesiones de osteopatía (hablo de memoria, pero para una compañía que pagaba 7 a fisio, eran 20 de osteo). No contemplan sesión de fisio de terapia manual ortopédica, o mckenzie, o lo que sea. Lo peor, es que los señores de los despachos tienen la idea de fisioterapia como aparatología, calor y corrientes. Pero en buena culpa es de nuestros predecesores que negociaron esta forma de cobrar.

        Sabes que tú y yo pensamos igual en este tema. Simplemente mejoraríamos un montón facturando como los americanos, si el paciente logra una mejora X, se te autoriza a seguir con esa técnica, si no, no te puedes salir de las guías clínicas (pero esas aquí las conocemos cuatro).

        reply
    • Carlos

      Hola Javi.

      No tengo mucho tiempo, así que nombraré los puntos clave en este asunto, y podemos seguir hablando a partir de ahí.

      1) esta chica utiliza la marca osteopatía para diferenciarse de sus competidores.
      2) lo hace de forma despectiva hacia el título que le permite ejercer legalmente y tratar enfermos.
      3) utiliza a sabiendas la mala imagen de los centros de churriterapia para degradar al resto del ejercicio libre de la profesión, que son la mayoría.
      4) esto es a lo que nos ha llevado unir osteopatía y fisioterapia en España, y me gustaría ver alguna iniciativa institucional al respecto (pero me moriré sin verla).
      5)Yo hace tiempo que digo a mis pacientes «si tu fisio hace X técnica, no te fies», así que me declaro abiertamente hostil contra los magufos.
      6) espero que algún día, algún pope de la fisioterapia española explique si ha tenido algo que ver el precio de las sesiones de fisioterapia con lo que se paga por las sesiones de osteopatía en algunas compañías. Algunos sabemos que si, pero me gustaría ver a alguien con cargo contándolo.
      7) Insisto en lo que he dicho muchas veces, si quieres hacer osteopatía, deja de usar mi profesión como excusa. De hecho, a las escuelas de osteopatía les da lo mismo, sabeis que forman licenciados en educación física o farmacia para lo mismo.
      8) A poco que te conozcan los pacientes, saben que eres más de fiar que la mayoría, así que ni te inmutes.
      9) estoy dispuesto a hablar de esto en persona con cualquiera que mantenga que si no eres osteópata, eres peor fisio. Con cualquiera. Que a la cara no tenéis tantos huev**.

      Seguimos luego,

      un abrazo

      reply
      • FisioStacruz

        Gracias por comentar, Carlos.

        El objetivo de la entrada no es crear un nuevo debate sobre «osteopatía sí, osteopatía no». Creo que todos tenemos bastante claras las posturas de cada uno. Realmente no sé si esta chica reniega o no de ser fisioterapeuta, pero te puedo asegurar que no todos lo hacen. Uno de mis mejores amigos es fisio y osteópata, pero siempre dice que su profesión es fisioterapeuta. Que luego en su tarjeta además dice que es osteópata, pues sí, pero del mismo modo que publicita que es experto en fisioterapia deportiva: es parte de su formación.
        El objetivo de la entrada es otro. Es señalar que no sólo tenemos problemas, como nos inculcan, porque otras disciplinas nos menosprecian. Nos menospreciamos nosotros mismos echándonos mierda entre nosotros o ejerciendo una fisioterapia de baja calidad. Y la pregunta más importante es si muchas clínicas estarían dispuestas a cambiar sus métodos de actuación con precios más elevados por sesión. Ya conocéis mi respuesta en la entrada.
        En cuanto a lo que comentas de que dices que si alguien hace X técnica no te fías, depende de la técnica es más que válido (si yo os contara). Sin embargo, es mucho más grave que digas que si otro profesional no utiliza tu método no es de fiar. Es como si me dijeras que no soy de fiar porque no hago (todavía) PS. Confunde mucho al usuario con respecto a las capacidades que tenemos como profesión.
        Tampoco sabía que había compañías que pagaban más por sesiones de osteopatía que lo que pagan por sesiones de fisio. Esperaré a que cuentes algo más al respecto.

        Un saludo.

        reply

Dejar comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

FACEBOOK