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deontologia

Deontología. Es una palabra que se utiliza poco en general en las profesiones sanitarias, y en concreto en fisioterapia, y que se aplica aún menos. Sin embargo, en las últimas semanas he tenido un conflicto que me ha hecho darme cuenta de lo importante que es tener un poco de ética para con nuestra profesión, y cambiar la ubicación de las clasesque impartimos. Os cuento y ya de paso me desahogo.

Como muchos sabéis hace años que tengo grupos reducidos de «pilates» (entre comillas porque luego hago un poco lo que me viene en gana en base a movimientos controlados), en el centro social/biblioteca que hay junto a mi clínica. Para poder hacer actividades en dicho centro todo tiene que estar organizado por un asociación. En este caso, unos supuestos amigos gestionan la «Asociación Cultural Cinturón de Orión», y he estado durante tres años lectivos haciéndolo a través de ellos. Y todo sin problemas.

Estas mismas personas, cuya teórica profesión es la de profesor de un arte marcial -no intentéis que recuerde cuál, era un nombre extraño-, tuvieron la oportunidad de montar un dojo propio, creando una nueva asociación, en este caso llamada «Suigetsukan» (espero haberlo escrito bien). Y en Mayo/Junio me comentaron que iban a poner a porcentaje a un osteópata y/o a un quiromasajista en un par de salas que tenían libres. Como podéis suponer, aquí empiezan los conflictos.

En este punto yo, confiando en que no me había explicado bien las mil veces que había hablado con ellos el tema, vuelvo a decirles que la disciplina reconocida legalmente en España para hacer Terapia Manual es la Fisioterapia, que las mencionadas anteriormente no son profesiones reconocidas por la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias, y que por tanto eran intrusos profesionales. Añadí que, si seguían pensando que tenían que tenerlos en su dojo, me lo dijeran porque éticamente me resultaba imposible continuar mi relación profesional con ellos si esto era así.

Además, me tomé la molestia de informarme de los pasos que tendrían que seguir para poder capacitar el lugar para que un Fisioterapeuta titulado pudiera estar allí a porcentaje, y les di cuenta de dicha información.

Iluso se mí, pensé que con aquello sería suficiente, y que, dado que no me decían lo contrario, habían solucionado el tema. Una vez más la vida me demuestra que no se puede ser tan confiado, pues para mi sorpresa, a los 10 días de comenzar la actividad con los grupos de pilates, a través de internet me llega una invitación de Suigetsukan -recordemos, la nueva asociación del dojo-, para que coja cita con su quiromasajista. Lo que obviamente hace que corte toda mi relación profesional con ellos, e iniciar un periplo para intentar encontrar acomodo para mis alumnas.

No voy a entrar en las disquisiciones personales con estos amigos, pues no es el caso, aunque han tenido la poca decencia de poner en duda mi profesionalidad, compromiso y la veracidad de las afirmaciones en materia de intrusismo que os expongo. Pero habría que recordar, que si la propia ética no es motivo suficiente para no vincularse con asociaciones que fomentan el intrusismo permitiendo que no titulados hagan tratamientos, los códigos deontológicos, con carácter general, condenan como falta en distintos grados el hacerlo e incluso el saberlo y no ponerlo en conocimiento de las autoridades.

Como colegiados hacemos poco uso del código deontológico, y lo utilizamos poco para denunciar. Quizás, ante el incumplimiento de un compañero del mismo, deberíamos plantearnos el comenzar a hacerlo, y empezar a corregir no sólo los problemas que nos vienen de fuera, sino también los que para mí son más importantes: los que nos vienen de dentro.

PD: Sé que cuando escribís comentarios sale todo en mayúsculas. Estamos intentando solucionarlo. No os preocupéis y escribid normalmente, que una vez publicado se ven correctamente. Disculpad las molestias.

1 Comentario

    • Pablo César García-Sánchez

      Es raro que alguien no cumpla el código deontológico por desconocimiento, pero puede pasar. decirle a los que no lo cumplen que no lo hacen… puede desesperar bastante. Creo que no somos nosotros los que les tenemos que hacer cumplir el mismo a los demás. Debería caer dentro de esa esfera personal; pero es que esa esfera suele ser muy pequeñita y estar llena de otras cosas. No respetarse a sí misma es una de las características habituales de las profesiones enfermas. y confundir compañerismo con corporativismo, es otra.
      ánimo y no desesperes

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