TRATAMIENTOS DE FISIOTERAPIA

fisioterapia

La experiencia y la vocación nos han hecho especializarnos en terapia manual, ejercicio terapéutico y el trabajo con deportistas, especialmente del atletismo. Para nosotros lo verdaderamente importante es escuchar atentamente lo que tenga que contar el paciente, realizar una exploración exhaustiva y precisa, y que todo ello lleve al profesional a un razonamiento clínico acertado. A partir de esas premisas, es muy fácil que el tratamiento sea exitoso.

Actualmente las técnicas fisioterapéuticas con las que trabajamos en la consultan son, entre otras, Mulligan, Ejercicio Terapéutico, Neurodinamia, Método Mackenzie-MDT, Punción seca, Vendaje, Terapia Manual y Educación para el

mulligan

El método Mulligan es un método de Terapia Manual para el tratamiento de alteraciones neuro-músculo-esqueléticas cuyo origen está en Nueva Zelanda. Fue desarrollado por Brian Mulligan en la década de los 80, y en los últimos años se ha ido expandiendo por toda Europa, y más recientemente en España.

El método se basa en la realización del movimiento provocativo de la sintomatología del paciente, acompañado de una corrección posicional hecha con las manos del fisioterapeuta que elimina o reduce los síntomas durante dicho movimiento. A través de estos estímulos provocamos cambios neurofisiológicos con el objetivo de normalizar el movimiento.

Este tratamiento se complementa con ejercicios que el paciente realiza en casa o con la colocación de un vendaje que mantenga la corrección realizada por el fisioterapeuta.

Durante el tratamiento se respeta siempre la regla del no dolor, a la vez que se comienza de forma rápida con el tratamiento a través de movimientos activos, lo cual estimula de forma más intensa el Sistema Nervioso Central.

Puede encontrar información acerca de este método en:

www.bmulligan.com
www.mulliganconcept.net

ejercicio-terapeutico

Nuestro cuerpo está diseñado para el movimiento. Nos movemos para realizar cualquier actividad de la vida diaria. Todo a nuestro alrededor está continuamente en movimiento. Por ello, en muchas ocasiones no basta con terapia manual pasiva (o activa) para solucionar los problemas, sino que se necesita diseñar ejercicios personalizados para cada paciente.

Para ello, se observa el movimiento o posición que resulta doloroso para el paciente, analizando qué grupos o grupos musculares están involucrados; y observando qué patrones de movimiento pueden estar alterados durante la realización del mismo (patrones aberrantes de movimiento). Una vez analizado, se diseña un ejercicio en el que se corrijan dichos patrones o se activen los grupos musculares implicados, de manera que la sintomatología durante el movimiento provocativo de dolor del paciente disminuya.

Estos ejercicios deberán ir progresando hasta conseguir introducirlos dentro del gesto diario del paciente, ya sea laboral, deportivo, o de actividades de la vida diaria (tales como coger al hijo, lavarse los dientes o pasar la fregona), para conseguir una total funcionalidad y adaptación del Sistema Nervioso a los nuevos patrones.

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neurodinamia

Se define como tal al tratamiento a través de la puesta en tensión y posterior movilización de un nervio o un segmento de éste.

Como cualquier otro tejido de nuestro cuerpo, los nervios pueden lesionarse de múltiples maneras: una tracción que lo lleve más allá de su límite elástico, un golpe directo, un atrapamiento –ya sea temporal o continuado-, etc. Cuando esto ocurre, se dan una serie de síntomas y signos característicos que se analizan durante la entrevista clínica que siempre se realiza, y que se confirman a través de unos test ortopédicos específicos llamados test neurodinámicos.

Si los hallazgos son positivos, se moviliza haciendo deslizamientos o slides del nervio afectado, mejorando los síntomas del paciente, bien porque la intensidad de los mismos disminuya, o bien porque aparezcan en rangos más extremos de movimiento.

Esto siempre debe complementarse con una adaptación del ejercicio realizado en consulta para que el paciente lo pueda realizar de forma activa en los días que transcurren hasta la siguiente consulta, de forma que se conserve y potencie la mejoría encontrada en consulta.

El método McKenzie

El método McKenzie o de “Diagnóstico y Tratamiento Mecánico” (sus siglas en inglés MDT) fue desarrollado por el médico australiano Robbie McKenzie. Se trata de un método en el que, a través de movimientos repetidos -realizados por el propio paciente-, se diagnostica o clasifica la alteración del paciente primero y se realiza el tratamiento después, en función de la respuesta de los síntomas ante la realización de dicho movimiento.

Una vez establecido qué movimiento es el que favorece la disminución o abolición de los síntomas, se diseña un ejercicio y su frecuencia para que el paciente lo realice en casa, lo que es el verdadero tratamiento, una vez realizado el diagnóstico a través del razonamiento clínico del fisioterapeuta.

Es un método que potencia la participación activa del paciente desde el primer momento de la aparición de los síntomas, enfatizando en que los movimientos deben llevarse hasta el máximo posible en cada momento. La intervención manual del fisioterapeuta no es necesaria en la mayoría de los casos, sólo se realiza como complemento si se requiere para llegar al rango de movimiento máximo, potenciando de esta forma la independencia del paciente en la realización del ejercicio.

Es un método de tratamiento que resulta especialmente útil en el abordaje de los problemas músculo-esqueléticos que aparecen de forma habitual en las zonas cervical, dorsal y lumbar, especialmente en sus estadios iniciales.

 

Puedes encontrar más información acerca de este método en:

The Mckenzie Institute
Fisioterapia Mckenzie

punción seca

Es una técnica utilizada para la regulación neurofisiológica de los puntos gatillo miofasciales (PGM). Un PGM es un área concreta dentro de un músculo que presenta cambios neurofisiológicos que provocan una alteración de la actividad muscular y, como consecuencia, dolor muscular. Es decir, con esta técnica pretendemos reducir el dolor provocado por lo que tradicionalmente llamamos ‘contractura’.

Para llevar a cabo esta modalidad terapéutica en primer lugar se introduce en esa área de tensión una aguja estéril –de tamaño variable en función del área corporal-. Una vez hecho esto, existen varias posibilidades para terminar la técnica, siempre con el objetivo de, a través de la misma, conseguir una regulación neurofisiológica del área mencionada.

Durante esta ejecución no se introduce ninguna sustancia y/o medicamento en el cuerpo del paciente y, aunque la herramienta utilizada es parecida (aguja estéril), es una técnica alejada de la acupuntura y con una evidencia clínica demostrada muy superior –especialmente en el corto plazo-.

vendaje

Se define, de forma genérica, el vendaje como un procedimiento por el cual se cubre parte de la piel o del cuerpo con motivo de ayudar a la recuperación de diferentes lesiones.

Desde el punto de vista de la fisioterapia, el vendaje se concibe como una ayuda al tratamiento realizado en consulta, y generalmente se realiza con material adherente, de forma que sea lo más duradero posible su efecto.

En Fisioterapia Santacruz, en función el objetivo que se pretenda con el vendaje, utilizamos diversos materiales para la realización de los vendajes: tape –material inelástico y rígido-, vendas elásticas adhesivas, kinesiotape –material elástico utilizado en el vendaje neuromuscular-, cohesivas –material autoadhesivo-, etc. o técnicas mixtas en las que se utilizan en un mismo vendaje más de uno de estos materiales.

terapia manual

La técnica por excelencia de la fisioterapia: el uso de las manos para el tratamiento de las lesiones y patologías. Aunque algunas de las técnicas específicas que se describen en otros apartados también son terapia manual, existen multitud de técnicas manuales o manipulativas que no se enmarcan dentro de ningún método o concepto específico.

Así, dentro de este amplio abanico encontramos, entre otros: el masaje en todas sus modalidades (masaje funcional, transverso, de amasamiento…), las movilizaciones, las manipulaciones tanto de alta como de baja velocidad, y la corrección de movimientos accesorios.

Dentro de todas ellas la técnica elegida será, como siempre, la adecuada en función de las necesidades y preferencias del paciente, tras un correcto razonamiento clínico.

educación para el dolor

Es una herramienta esencial en el tratamiento del dolor crónico. Entendemos por dolor crónico todo aquel que se prolonga más allá del periodo natural de curación del proceso patológico y/o que dura más de 6 meses, descartando de este modo la definición en la que se considera que el dolor crónico es aquel que es para toda la vida.

En este tipo de dolor se ponen en marcha procesos fisiopatológicos complejos que van mucho más allá de la posible lesión en el tejido –ya sea el músculo, la articulación, el ligamento…-, interviniendo de manera decisiva el Sistema Nervioso Central, influenciado por todo tipo de factores como el estrés, las estrategias de afrontamiento del dolor o las creencias acerca del mismo, entre otros.

Por ello, parte esencial del tratamiento en estos procesos es la pedagogía o educación para el dolor. En ella se exponen al paciente los mecanismos que se ponen en marcha para la activación del dolor –mecanismos que se conocen más y más gracias a los últimos avances en neurociencia-, y cuáles son las maladaptaciones que se producen en caso de dolor crónico. Sólo esta educación ha demostrado que los síntomas en este tipo de síndromes mejoran. Complementariamente, se realiza si es necesario un programa de ejercicios o terapia manual adaptado al paciente.

Dentro de las patologías susceptibles de tratamiento mediante esta terapia encontramos la fibromialgia, el síndrome doloroso regional complejo, el síndrome de fatiga crónica y trastornos de hipersensibilidad.